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sábado, 19 de noviembre de 2011

“EL MULLU”, EL ALIMENTO DE LOS DIOSES



Es muy común encontrar en recintos sagrados o en tumbas de  élite del antiguo Perú un molusco marino conocido como ¨spondylus¨, típico de la zona ecuatorial, pues es en esta zona de aguas cálidas donde dicho molusco encuentra las condiciones necesarias para vivir y desarrollarse. Este molusco bivalvo de colores rojo, naranja o purpura era muy apreciado por los antiguos peruanos, pues ellos lo ofrecían a las divinidades ya sea en su forma natural, en polvo, en artefactos con tallados geométricos, zoomorfos y fitomorfos o en cuentas en forma de disco (conocidas como “chaquiras”) con las que se confeccionaban ornamentos de prestigio como: collares, brazaletes e incluso pectorales.



Luis Guillermo Lumbreras dice que se han encontrado evidencias de “mullu” que es el nombre andino que se le dio al ¨spondylus princeps¨ y al ¨spondylus calcifer¨, en todos los principales centros ceremoniales del Perú prehispánico. En el sitio arqueológico precerámico de “el Áspero” ubicado en Supe al norte de Lima, el arqueólogo Robert Feldman localizó en una de sus pirámides el enterramiento de un niño, hallando entre los objetos de su ajuar piezas hechas con “mullu”, al lugar lo bautizo “Huaca de los Sacrificios”. En “la Galgada”, sitio arqueológico ubicado en la provincia de Pallasca al norte del departamento de Ancash y perteneciente al precerámico también, Terence Grieder y Alberto Bueno hallaron en una de sus pirámides, habitaciones destinadas a las actividades agrícolas y entre los objetos rescatados se hallaron hermosas piezas talladas y engastadas en “mullu”. En el complejo arqueológico de Chavín (Formativo Medio), Richard Burger encontró restos de “mullu” en un contexto ceremonial enterrados en un muro de contención y también debajo de la plataforma que se encuentra rodeando la plaza circular en el atrio del Lanzón. En el mismo complejo, Lumbreras halló en la entrada de “la galería de las ofrendas” dos artefactos de “mullu”, una era una especie de medallón o pendiente y el otro era un delicado y pequeño tubo. Los hallazgos de “mullu” en el antiguo Perú son muchos, siendo más numerosos desde el periodo Intermedio Temprano (Moches) hasta el Horizonte Tardío (Incas).




¿Pero, por qué era tan importante “el mullu” para los antiguos peruanos?


Sabido es que la temperatura del mar peruano es de 18,2°C, debido entre otros factores a la presencia de la corriente peruana o de Humboldt, corriente oceánica de aguas frías que teniendo su origen en la Antártida recorre nuestro litoral de sur a norte, sin embargo, la temperatura del mar peruano no es uniforme siendo más fría hacia el sur (13°C-14°C) y más caliente hacia el norte (20°C-24°C). Este último presenta una temperatura cálida debido a su cercanía a la zona ecuatorial, aumentando  su temperatura (28°C-30°C) en la estación de verano (diciembre-marzo) debido a la presencia de la corriente caliente “del Niño”, corriente que trae como consecuencia alteraciones climáticas en el territorio del Perú.


Pues bien, el molusco era apreciado o buscado no tanto por su belleza, rareza o colorido cuanto por ser un “bioindicador térmico” muy sensible a los cambios de temperatura del mar (originada por la presencia de la corriente del Niño) y por tanto un excelente apoyo en “la predicción climática” de eventos ligados a dichos cambios. Lumbreras sostiene que “el mullu” no solo tenía una gran sensibilidad térmica sino también una rápida capacidad de desplazamiento de modo que podía seguir las oscilaciones de la móvil corriente del Niño.


Para los antiguos peruanos(entiéndase sacerdotes astrónomos) la abundancia o ausencia del spondylus en la zona ecuatorial, inclusive en el norte del Perú (Tumbes, Piura) se debía al aumento o disminución de la temperatura promedio del mar, generada a su vez por la presencia periódica (una vez al año)  de la corriente del Niño, lo que era un indicador de lluvias extremas o sequías de enormes consecuencias para las actividades agrícolas en la costa y en el área andina.


Tumba del Sr de Sipán con ofrendas de “mullu”

Es decir, gracias al control y  lectura del “mullu” y su asociación con el fenómeno del Niño es que los sacerdotes  especialistas o astrónomos podían elaborar calendarios especiales que le permitían predecir el clima venidero y planificar las campañas agrícolas. Es de imaginar el poder simbólico que le otorgaba a los sacerdotes astrónomos ser portadores de ese misterioso contacto con los dioses, de ahí la importancia del mullu como ofrenda o alimento favorito de los dioses en los ritos o ceremonias sobre todo las dedicadas a propiciar las lluvias o predecir el clima.
Tumba del Sr de Sicán con ofrendas de “mullu”

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